Cuando el motor se calienta más de la cuenta, los materiales se dilatan, las juntas pierden estanqueidad y, en el peor de los casos, la culata se deforma. Una reparación que puede superar los 1.500 €.
Te explicamos por qué ocurre, cómo detectarlo a tiempo y qué hacer para evitarlo.
¿Por qué se calienta el motor en verano?
El motor de combustión genera mucho calor. Por eso lleva un sistema de refrigeración que mantiene la temperatura entre 80 y 95 °C aproximadamente. En verano, ese sistema trabaja al límite porque:
• La temperatura exterior es muy alta y el radiador disipa peor el calor.
• El aire acondicionado añade carga extra al motor.
• Los atascos y la conducción urbana reducen el flujo de aire al radiador.
Si además hay algún componente del sistema de refrigeración que no funciona al 100 %, el sobrecalentamiento está asegurado.
Causas principales del sobrecalentamiento
1. Falta de líquido refrigerante
Es la causa más común. El sistema pierde agua por algún punto y el nivel baja hasta que el motor se queda sin refrigeración.
Qué mirar:
• Nivel en el depósito de expansión (motor frío y en llano). Debe estar entre mínimo y máximo.
• Si tienes que rellenar cada poco, hay una fuga. No la ignores.
• Las pérdidas suelen estar en manguitos, el radiador o la bomba de agua.
2. Termostato averiado
El termostato regula el paso del refrigerante al radiador. Si se queda cerrado, el agua no pasa al radiador y el motor se calienta en pocos minutos.
Síntomas:
• La aguja sube rápido hasta la zona roja.
• El ventilador no se enciende (porque el agua caliente no llega al radiador).
• La calefacción echa aire frío (el agua no circula).
3. Ventilador del radiador que no funciona
En ciudad o atascos, el coche está parado y el aire no entra solo. El ventilador es el encargado de tirar aire al radiador. Si no funciona, en cuanto te paras la temperatura se dispara.
Causas habituales:
• Fusible fundido.
• Relé defectuoso.
• Motor del ventilador quemado.
• Sonda de temperatura del ventilador averiada.
4. Radiador obstruido o sucio
El radiador es el intercambiador de calor. Si está sucio por fuera (barro, hojas, insectos) o por dentro (sedimentos, óxido), no refrigera bien.
Señales:
• El motor se calienta más en atascos que en carretera.
• El ventilador funciona pero la temperatura no baja.
• Al abrir el capó ves suciedad acumulada en el radiador.
5. Junta de culata quemada
Es la causa más grave. La junta de culata sella la unión entre el bloque motor y la culata. Cuando se quema, los gases de combustión entran en el circuito de refrigeración.
Síntomas graves:
• El depósito de expansión burbujea con el motor en marcha.
• El aceite del motor sale blanquecino (mayonesa).
• El coche echa humo blanco por el escape.
• Pérdida de potencia y testigo de avería encendido.
Si sospechas de junta de culata, no circules. La reparación es cara y circular empeora el daño.
6. Bomba de agua defectuosa
La bomba de agua impulsa el refrigerante por todo el circuito. Si falla, el agua no circula.
Qué escuchar:
• Un ruido metálico o chirriante que cambia al acelerar.
• Pérdida de líquido por el eje de la bomba (mancha en la correa o en la polea).
• Holgura en la polea de la bomba.
Señales de alerta: no las ignores
• Aguja de temperatura en la zona roja o muy cercana.
• Vapor o humo blanco saliendo del capó.
• Luz de advertencia de temperatura en el cuadro.
• Olor a refrigerante (dulce y característico) fuera o dentro del coche.
• Pérdidas de líquido verde, azul o rosa bajo el coche.
• El ventilador funciona sin parar incluso en frío.
Qué hacer si el motor se calienta
Si la aguja sube o ves vapor, mantén la calma y haz esto:
• Para el coche en cuanto puedas en un lugar seguro, llano y fuera de la carretera.
• Apaga el aire acondicionado y enciende la calefacción al máximo con el ventilador a tope. Ayuda a disipar calor del motor hacia el habitáculo.
• No pares el motor de golpe si has estado circulando. Déjalo al ralentí un minuto para que la temperatura se estabilice.
• No abras el capó de inmediato. El líquido refrigerante está a más de 100 °C y a presión. Puede quemarte al salir.
• Espera al menos 20-30 minutos a que se enfríe.
• Cuando esté frío, abre el capó con cuidado. Comprueba el nivel del depósito de expansión. Si está vacío, espera a que el motor esté completamente frío antes de destapar el depósito (nunca en caliente, el vapor quema).
• Si ves una fuga evidente (manguito roto, radiador dañado), no circules. Llama a la grúa.
• Si no ves pérdidas y el nivel es correcto, puedes seguir hasta el taller con precaución, vigilando la temperatura.
¿Se puede evitar?
Sí, con un mantenimiento básico. El sistema de refrigeración no da problemas si se revisa a tiempo.
Consejos prácticos:
• Revisa el nivel de refrigerante cada 15 días en verano.
• Cambia el líquido refrigerante según el intervalo del fabricante (suele ser cada 2-4 años o 40.000-60.000 km).
• Si ves una pequeña pérdida, repárala antes de que se convierta en una avería gorda.
• Cada 2 años, haz revisar el sistema completo: manguitos, bomba de agua, termostato, radiador y ventilador.
• Si el coche tiene más de 6-8 años, presta especial atención a las mangueras. Con el calor se resecan y pueden reventar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo echar agua del grifo al radiador?
Solo en caso de emergencia. El agua del grifo contiene cal y minerales que sedimentan en el radiador. Mejor usar agua destilada o, idealmente, refrigerante ya mezclado.
¿Cada cuánto se cambia el refrigerante?
Depende del fabricante, pero como norma general cada 2-4 años o 40.000-60.000 km. Consulta el libro de mantenimiento de tu coche.
¿El aceite influye en la temperatura?
Sí. El aceite también ayuda a refrigerar el motor. Un nivel bajo de aceite o aceite degradado puede contribuir al sobrecalentamiento.
¿Es normal que la temperatura suba en un atasco?
Un poco sí. Si el ventilador funciona y la aguja sube pero se mantiene estable sin llegar a la zona roja, es normal. Si sube sin control, hay problema.
En resumen
El sobrecalentamiento no avisa con mucho margen. Cuando ves la aguja en la zona roja, el daño ya puede estar ocurriendo. La prevención es la clave: revisar niveles, cambiar el refrigerante a tiempo y atender las pequeñas fugas antes de que se conviertan en averías de cientos de euros.
¿Notas algo raro con la temperatura de tu coche? Pásate por nuestro taller en la Calle Bailén 49 o llámanos al 955 68 67 10. Te revisamos el sistema de refrigeración en Alcalá de Guadaíra sin compromiso.